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Inmunoterapia en enfermedades alérgicas.

Una vez realizado el diagnóstico con una historia clínica adecuada, una dosificación de Inmunoglobulina E, las prueba cutáneas que correspondan, que confirman qué tipo de sensibilización presenta el paciente, se decide el tratamiento adecuado. El tratamiento de las enfermedades es múltiple: control ambiental, anti-alérgicos, inhaladores, inmunoterapia, etc.

La inmunoterapia con alérgenos (llamada también desensibilización) es la administración repetida y controlada de alérgenos específicos en pacientes con enfermedades mediadas por IgE o alérgicos, para disminuir la gravedad de la enfermedad cuando se produce una exposición natural a estos alérgenos.

  • Se puede contemplar la inmunoterapia con alérgenos cuando:
    • Existen pruebas claras de una relación entre los síntomas y la exposición a un alérgeno inevitable al que el paciente es sensible.
    • Hay una reacción alérgica durante la totalidad o la mayor parte del año.
    • Es difícil controlar la alergia con medicamentos:
      • Se requieren múltiples medicamentos.
      • El paciente o su familia no aceptan los medicamentos.
    • El beneficio potencial de la inmunoterapia es significativo (por ejemplo, en niños y en adultos jóvenes).
      • Si los niños y adultos jóvenes no reciben tratamiento para las enfermedades alérgicas, el curso natural de la enfermedad hace que los síntomas persistan por mucho más tiempo.
      • La intervención precoz con inmunoterapia puede alterar el curso de la enfermedad.

La inmunoterapia es útil en pacientes con:

  • Rinitis alérgica
  • Asma alérgica
  • Conjuntivitis alérgica
  • Hipersensibilidad a himenópteros (abeja, avispa)

Una de las ventajas principales de la inmunoterapia es que los pacientes pueden seguir mejorando durante años después de que el tratamiento haya terminado.

La inmunoterapia puede:

  • Aliviar síntomas y producir cambios inmunológicos por lo menos 3 años después de la suspensión del tratamiento o más.

Cuales son los alérgenos más frecuentes utilizados en las diferentes patologías:

Rinitis alérgica

  • Los estudios clínicos bien controlados han demostrado que la inmunoterapia con alérgenos es benéfica en el tratamiento de la rinitis alérgica causada por:
    • Polen de árboles (como trébol y enebros)
    • Polen de pastos (como el fleo de los prados y el centeno)
    • Polen de malezas (como la ambrosía)
    • Esporas de mohos (como Alternaria y Cladosporium .)
    • ácaros del polvo (como Dermatophagoides farinae y D. pteronyssinus)
    • Descamaciones epiteliales de animales (por ejemplo, gatos)

Asma

Algunos estudios controlados han demostrado que:

  • La inmunoterapia con alérgenos proporciona una mejoría clínica significativa.
  • Disminución del puntaje de los síntomas en escalas de calificación.
  • Disminución del uso de medicamentos y de consultas no programadas.
  • La mejoría de las pruebas de función pulmonar en pacientes con:
    • Asma estacional inducida por polen y por mohos.
    • Asma alérgica perenne causada por animales, como los gatos, y por ácaros del polvo.
    • Es posible que la inmunoterapia sea útil en los casos de asma alérgica perenne causada por otros alérgenos (como cucarachas o perros), pero se requieren investigaciones adicionales para establecer su eficacia.

Hipersensibilidad a insectos

  • La inmunoterapia con veneno de insectos es eficaz en la prevención de la hipersensibilidad a insectos con aguijón como:
    • Abejas (Apis mellifera)
    • Avispas amarillas (Vespula )
    • Avispones
    • Avispas papeleras (Polistes )
  • La inmunoterapia con alérgenos también puede servir para prevenir las reacciones a:
    • Picaduras de hormigas coloradas importadas

La inmunoterapia convencional es en forma subcutánea, pero actualmente se utiliza también en forma sublingual. Esto permite ser más accesible en niños, siendo al respuesta efectiva en ambos casos. La misma debe ser realizada por un alergista clínico, en condiciones adecuadas y con todas las medidas de seguridad que correspondan.

Es una forma de tratamiento adecuada, donde se deben contemplar hacerlo en forma integral con el resto de las medidas terapéuticas, que exceden en este artículo el tema